jueves, 22 de septiembre de 2016

San Pablo sobre la impureza de los alimentos

Una original interpretación de Rm 14,14.20 ofrece David Rudolph (Paul and the Food Laws). Recordemos que Pablo escribe: Yo sé, y estoy convencido en el Señor Jesús, de que nada es impuro en sí mismo (δι᾽ ἑαυτοῦ ); pero para el que estima que algo es inmundo, para él lo es (Rm 14,14).  No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. En realidad, todas las cosas son limpias, pero son malas para el hombre que escandaliza a otro al comer (Rm 14,20).  La interpretación más corriente que se fundamenta en argumentos textuales (koinos y Katharos) y contextuales (la ley Judía) dice que Pablo a abolido, al modo de Jesús en Mc 7, las leyes judías relacionadas a la pureza o impureza de los alimentos. Lo que hace David es contextualizar estos versículos en un nuevo contexto. Primero se pregunta ¿a quiénes se aplica estas recomendaciones paulinas? Y contesta que esas consideraciones fueron escritas teniendo en vista a los gentiles. Todo es puro sería un eslogan entre los gentiles, y es reforzado por Pablo en varios textos (1Cor 6,12a; 12,b; 1Cor 10, 23a.23b). Lo que Pablo estaría haciendo es reforzar la idea entre los gentiles que no están obligados a observar Lv 11. Pero hay más. Para Pablo lo que es impuro lo es tanto cuanto la persona piensa que es un alimento impuro. Algo similar sucede en 1Cor 6,12 y 10, 23-27. Existiría un principio de relatividad respecto a la pureza de los alimentos que es propio de algunas fuentes rabínicas contemporáneas. En el t.Hag 3,2  se dice que cuando un hombre se sumerge para levantarse desde la impureza a la pureza, esa persona es pura para todos los propósitos. Quien se sumerge, si tiene la intención de llegar a ser puro, llegará a ser puro, y si no, entonces permanecerá siendo impuro.  Este texto parece subrayar que es  la intención la que hace a una persona pura y no tanto el alimento entendido de una manera objetivo (tal o cual alimento). De hecho, Hillel consideraba que la impureza dependía de una clasificación humana. Por supuesto que hay realidades, diría el rábino, que de por sí hacen a la persona caer en un estado de impureza: emanaciones corporales, fluidos, sangramientos, enfermedades de la piel. Pero, y tal como lo defendería más tarde Pablo, para Hillel la intención personal es fundamental cuando hablamos de la pureza de una persona. Y es que nada es impuro en sí mismo (Rm 14,14a).  En otras palabras, un alimento nunca es impuro en sí mismo, de manera ontológica, lo que hace impuro a un alimento es la designación divina que lo declara como tal. La impureza es imputada, no es inherente.  Es Dios quien imputa a un alimento como impuro y esa imputación obliga a las personas que han entrado en una relación de alianza con él. Como diría Johanan ben Zakkai, en tu vida, no es un cadáver el que te contamina...y no es el agua la que te limpia...es el mandamiento del Rey de reyes. La impureza de los animales lo es por la alianza que une a Dios con su pueblo tal como lo dice Lv 11, es impuro para tí, (11,4.5.6.7).  No se les puede exigir a los gentiles guardar las leyes sobre la pureza porque estas leyes son pertinentes solo para los judíos.  Para Pablo los débiles eran aquellos que veían que la impureza ritual se basaba en las realidades ontológicas. Los fuertes, en cambio, consideraban un perspectiva no ontológica de la impureza de los alimentos. Ellos sabían que nada era impuro en sí mismo. Como hemos dicho, esta era la perspectiva de Hillel.  Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo ( σκάνδαλον )al hermano (Rm 14,13).  Este es un comentario de Lv 19,14: No maldecirás al sordo, ni pondrás tropiezo delante del ciego, sino que tendrás temor de tu Dios; yo soy el SEÑOR (Lv 19,14). Lo mismo comenta R. Natan cuando dice, ¿Cómo sabemos que un hombre no debe tender una copa de vino a un Nazarenos o el miembro de un animal vivo a los hijos de Noé? Porque está dicho, ni pondrás tropiezo delante del ciego (Lv 19,14). O consideremos como el Shulchan Aruch (código de la ley Judía) y el Tur contestan a la pregunta ¿qué harías si una pequeña porción de puerco pasa inadvertidamente en contacto con tu comida? (m. Hul. 7; b.Hu. 96-100; Shulchan Aruch/Tur, Yoreh De´ah 109; 99,5). Si desde un punto de vista ontológico los restos de puerco arruinarían toda la comida, desde una perspectiva más abierta como la de Hillel, diría que el puerco en sí mismo no es impuro, que es a través de la Alianza que ha adquirido ese estatus, y que por lo tanto esos restos de impureza no anularían el Kosher. Aquí correrían dos principios: el bitul b´rov, de acuerdo al cual si un pedazo de cerdo cae accidentalmente al kosher y es una minoritario, entonces no arruina la comida. Y el bitu b´rov de acuerdo al cual si una porción de cerdo cae accidentalmente al kosher y este queda con gusto a cerdo, entonces sí es prohibido comerlo. Como sea, el punto es que Pablo les recuerda a los gentiles que tienen una opción en relación a comer alimentos impuros, que estas leyes son para los judíos y que tampoco son absolutas. 

martes, 20 de septiembre de 2016

Dualismo en el Ap. de Abrahám

Algunas corrientes del judaísmo del tiempo de Jesús se caracterizaban por ser de corte dualista, tanto en su cosmología como en su ética. Así tenemos en el Apocalipsis de Abraham que el ángel Yahoel le advierte al héroe sobre una de las cualidades de su oponente Azazel: Dios le ha provisto con densidad o gravedad en contra de quienes le contesten. ¿De qué se trata esta densidad (тягота)? Para algunos autores se trataría de una traducción eslava al original hebreo para gloria (כבוד). Si esto es así, entonces Azazel se configuraría en una fuerza demoniaca provista de una gloria maligna, en contrapartida de la gloria divina. Y esto no sería del todo descabellado cuando vemos cómo en los capítulos 20,22, y 29 se habla de un poder sobre el mundo compartido entre Dios y el ángel caído. Y es que Dios mismo le ha dado autoridad sobre los malvados, conformando, así, una humanidad dividida entre los de la derecha y los de la izquierda, entre los de la lote de Dios y los de la lote de Azazel, entre los que son de la herencia de Dios y los de la herencia de Azazel.  Esta visión dualista se plantea, entonces, bajo la influencia de dos espíritus (o ángeles), uno bueno (Yahoel) y otro malo (Azazel), que se enfrentan en una batalla por ganar los corazones de los hombres. Es inevitable que establezcamos, de inmediato, la relación con la cosmología y ética propia de la comunidad del Qumrán: 1QS 3,13-4,26; 11, 7-8; CD 13,11-12.  Tenemos, así, que Azazel, para estos judíos, no es meramente un ángel caído, sino una creatura de elevada estatura, digna de veneración y adoración, una copia (derruida, por cierto) de la divinidad. No es casualidad que en este texto se hable de verdaderas epifanías de Azazel entre las llamas (ApAb 14,5; 31,5), lo mismo que las divinas (ApAb 15,3; 17,1; 18,1-3).  Fijémonos también que a Abraham se le invita a contemplar la creación bajo el yugo de Azazel situada bajo sus pies desde algo semejante a los cielos (подобие неба) (ApAb 21,2-4) lo que nos lleva al evidente paralelo de los dominios de Dios. Por último, es notable que en una de las visiones Abraham  ve a Adán y Eva tentados por Azazel quien se sitúa en medio de la pareja y bajo el árbol. Este es un detalle no menor puesto que coloca a Azazel, al modo de una epifanía, en el lugar de Dios, en el trono de Dios en el paraíso. Y es que no debemos pasar por alto la compleja simbología que implica el árbol de la vida: representa la presencia de Dios y su trono en medio del Jardín del Edén (Vida de Adán y Eva 22,3-4; 2Enoc 8,3-4; 3Enoc 5,1).


sábado, 17 de septiembre de 2016

Alianza: elección en la literatura rabínica

Después de la destrucción del segundo templo, la estrategia teológica rabínica fue dar por evidente la santidad de Israel. Este era un hecho consumado, obvio, que no convenía cuestionar. Esta santidad de Israel ya no expresa más a través del templo y los sacrificios, sino en la vida cotidiana del pueblo judío. Una comunidad sacra en el vida diaria. La pregunta ya no es, ¿por qué Dios eligió a Israel?, sino el afirmar como hecho que Israel ha sido elegido por Dios. La situación cambia, sin embargo, cuando el cristianismo comienza a emerger como un sistema competitivo ya cuando se compone el Talmud palestiniense (400-450) , el Midrás Rabbah (400-600) y otros escritos exegéticos como el Sifré Dt, y finalmente con el Talmud Babilónico. Y es que desde la perspectiva cristiana lo que aparecía era la victoria del nuevo Israel, representado por la Iglesia sobre el pueblo judío. Los rabinos se apuran, entonces, en presentar a Israel como una entidad eterna y sobrenatural. El propósito de la elección de Israel no sería otro que santificar el nombre Dios y en constituirse en un pueblo santo dedicado al servicio de Dios. Tal como se expresa en un comentario midrásico a Lv 19,2: "Seréis santos porque yo, el SEÑOR vuestro Dios, soy santo", Dios dice, "Yo soy Santo, ¿a caso necesito de santificación? Como sea, permito a Israel para que ellos me puedan santificar (Ex.R 15,24; LvR.2,5). A pesar de esta gratuidad fundamental, en otros textos se justifica la elección de Israel en el hecho que éste ha aceptado la Torá. Estas historias, sin duda, son respuestas a los cristianos que pretenden no sólo erigirse en el nuevo Israel, sino que también reemplazar la ley por la fe. La elección de Israel en este período se fundamentaría en tres pilares. El primero en el amor de Dios por Israel. De todas las naciones que he creado Yo amo sólo a Israel (Dt.R. 5,7; NmR1,9ss; Cant.R. 18,1; SifreDt 344). Otro ejemplo: R. Simeón b. Yohai enseñó: Yo soy Dios para todos los habitantes del mundo, pero he asociado mi nombre solo con mi pueblo Israel. Yo no soy llamado el Dios de las naciones, sino sólo el Dios de Israel (RutR 1,1; SifreDt 31; CantR 33,1; ExR 32,2; NmR 20,21). Otro ejemplo: Israel fue creado por el propósito de alabar al Santo; como lees: "El pueblo que yo he formado para mí proclamará mi alabanza. (Isa 43,21). Por esta razón, entonces, para que Su nombre pueda ser glorificado a través de ellos Él hizo a Israel su sello de bondad: " Ponme como sello sobre tu corazón, como sello sobre tu brazo (Cant 8,6). "Por amor a mi nombre contengo mi ira, y para mi alabanza la reprimo contigo a fin de no destruirte (Is 48,9)" (NmR 4,1). La elección implica responsabilidades sobre Israel (ExR 30,5-6), sufrimientos y castigos (ExR 1,1; Ber 5a), pero les garantiza la recompensa en el mundo venidero, especialmente la vida eterna (KohR 1,7.8; Men. 53b). Yo no voy a eliminar a Israel, incluso si tuviese que destruir mi mundo (ExR 31,10). Este amor de Dios por Israel se expresa también a través de la idea de que el cielo y la tierra fueron creados por Israel (Ber.32b). Israel fue creado antes de la creación del mundo de ahí que la palabra reshith (en el comienzo) que aparece en el relato de la creación del Gn coincide con Jr 2,3: Santo era Israel para el SEÑOR, primicias (rashit) de su cosecha (LvR 36,4). Ese amor de Dios por Israel también se manifiesta en relación a la Torá. Mirad cuán amado eres para mí, puesto que no hay ser en mi Palacio que sea familiar con la Tora, pero Yo te la he confiado a ti (DtR 8,7). En otras palabras, Dios le ha dado su tesoro más precioso, la Torá, a los que ama más, Israel (ExR 1,1; 30,9; SifreDt 311, Ab14). Dios ha expresado su amor por Israel al darle la Torá, esto a pesar de su debilidad en porte y poder físico (NmR 11,1; ExR 31,13). Pero consideremos también que no sólo se trata del amor de Dios, sino que también de los méritos de Israel, mal que mal, éste fue la única nación que aceptó la Torá. Cuando Dios iba a dar la Torá, ninguna nación excepto Israel la aceptó. De igual modo, cuando Dios se reveló en el Sinaí no había ninguna nación a la cual no había golpeado a su puerta, pero ellos no se comprometieron a nada; sin embargo, tan pronto como llegó a Israel, ellos exclamaron: "Todo lo que el Señor ha dicho, eso haremos y obedeceremos" (Ex 24,7) (ExR 27,9; SifréDt 343; A.Z. 2b). En ese sentido, según otras fuentes, a pesar que Dios conocía a Israel hacía tiempo, fue sólo cuando el pueblo se plantó delante del monte Sinaí y recibió la Torá  que ellos llegaron a convertirse completamente en el pueblo de Dios (CantR 42,1; Pesik 12,23). Estas especulaciones llegaban a afirmar que el mundo fue creado por la Torá y salvado por Israel cuando éste la aceptó (LvR 33,3; CantR 19,1). Cuando Israel se plantó en el Sinaí y recibió la Torá, el Santo, bendito sea, le dijo al ángel de la muerte: "Tú tiene poder sobre todo ser viviente pero no sobre mi pueblo, porque ellos son mi porción, y tal como Yo vivo para siempre, así mis hijos serán eternos..." (ExR 32,7). Por último mencionemos también que para los rábinos los méritos de los patriarcas eran muy importantes cuando se hablaba de la elección de Israel. Esto era especialmente cierto en relación a Jacob. Se enfatiza, por ejemplo, que en contraste con Abraham e Isaac, quienes engendraron a Esau y a Ismael, dos generaciones malvadas, Jacob no generó ningún descendiente no apto (LvR 36,5; SifreDt 312). De este modo, los rabinos también contestan a los cristianos que se llaman descendientes de Abraham (Rom 9,6-8). Para más detalles: The Jews as Chosen People, Tradition and Transformation, p.33-44

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Alianza: Elección en la literatura Apócrifa

En algunos textos Israel es mencionado como pueblo santo (2Mac 15,24; 3Mac 2,6; Jub 22,12; 33,20; Sal.Salom 17,28; Sab 10,15; 17,2), nación sacerdotal y real (Jub 33,20), porción de Dios (Sir 17,17; 24,12, 3Mac 6,3; Jub 16,18; 33,20), la herencia de Dios (Jub 16,18; 22,9.10; 33,20; 2Esd 8,16.45; Sal.Salom 133,8; 18,4; 2Esd 6,58), pueblo amado (2Bar 21,21; 3Mac 6,11), nación elegida por Dios (Sir 47,22; 2Esd 15,21. 53; 16,73. 74; Jub 22,9. 12) planta de justica (Jub 16,26; 36,6). Israel es el pueblo que Dios ha amado y elegido tomándolo de todas las multitudes de pueblo por sí mismo (2Esd 2,15-17; 4,23; 5,27; Jub 2,20; 15,31; 2Bar 48,20) y el pueblo por el cual Dios ha hecho el mundo (2Esd 6,55; 12, 46ss; 2Bar 14,19). Si es que ellos pecan Dios no los abandonará para siempre (Sal. Salom 7,8; Jub 1,18). Al contrario, derramará su misericordia sobre ellos, los circuncidará en el corazón cuando ellos regresen a su lado (Jub 1,23; 1Bar 2, 31-35). Elección y salvación pertenecen de manera exclusiva a los descendientes de Jacob. Y cuando ellos cometían iniquidades delante tuyo, tu eligisté por tí mismo a uno de ellos, cuyo nombre era Abraham; y tú lo amaste...Tú hiciste con él una alianza eterna, y le prometiste que nunca abandonarías a sus descendientes; y tú le diste a Isaac, y a Isaac le diste a Jacob y a Esaú. Y apartaste a Jacob para tí mismo, pero a Esaú le rechazaste...(2Esd 13,6)....Por Ismael y sus hijos y sus hermanos y Esaú, el Señor no les hizo aproximarse, y no los escogió porque ellos eran hijos de Abraham, sino porque Él los conocía, El escogió a Israel para ser su pueblo. Y Él los santificó y los reunió de entre todos los hijos de los hombres (15, 30ss). Para más detalles: The Jews as a Chosen People, Tradition and Transformation p.22-24

lunes, 12 de septiembre de 2016

Alianza: la Elección de Israel.

La elección del pueblo de Israel supone el ser apartado de todas las demás naciones. El término qadosh, santo, implica precisamente el separar o ser apartado para un propósito divino, como lo establece el Lv 20,26: Sean Santos para mí, porque yo soy Santo, yo Yavé, que los he separado de los demás pueblos para que sean míos. Esta idea se repite en numerosos pasajes como Lv 11, 44-45; 19,2; 20,7; 20,26. La elección implica ser santos porque Dios es Santo, frase que también está en textos comos Nm 15,40; Dt 7,6; 2Cr 35,3. El pueblo de Israel ha sido puesto aparte para cumplir un propósito a través de su santidad. ¿Quién es como tú pueblo de Israel, una nación en la tierra? (1Cro 17,21; 2Sm 7,23. La santidad de Israel no es el único atributo que habla de su elección. Israel se conoce como los hijos de Dios (Dt 14,1; Ez 36,20), mi pueblo (Ex 3,7.10; Is 1,3; 3,12; Jr 30,22; Ez 37,27; Os 11,7; Joel 2, 26; Am 9,14, etc), mi siervo (Lv 25, 55; Is 41,8), mi testigo (Is 43, 10; 44, 8), mi amado (Jr 11,15). Y que el Señor tu Dios te ha elegido de entre todos los pueblos (Dt 7,6; 4,37; 10,15; 14,2; Gn 18,19; Is 41,8; 44, 1; Salm 33,12). Israel es mi pueblo, mi elegido (Is 43,20; 42,1; 45,5; 1Cr 16,13). Para Filón de Alejandría Israel es la raza amada por Dios (Quis Her 203), la nación destinada a ser consagrada sobre todas las demas (Mos 1, 148), la nación más querida de todas por Dios (Abr 98), la nación que el Soberano va a tener cerca (Mig 165),  la nación encargada con una visión (Immut 144), la mejor de las rasas (Cong 51).La elección de Israel es presentada como un hecho de facto. Y es que las razones de por qué Israel ha sido escogido son muy escuetas (y se completarán con un sin número de leyendas). Dios ha elegido a Israel  para ser su pueblo, su posición más preciada (Dt 7,6; 14,2; Salm 135,4) o su herencia (Salm 33,12). Dios ha establecido a su pueblo (2Sm 7,24; Is 43, 1.21). Esta realidad se expresa de manera explícita en Dt 32, 8-9: Cuando el Altísimo dio a las naciones su herencia, cuando separó los hijos del hombre, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.  Pues la porción del SEÑOR es su pueblo; Jacob es la parte de su heredad. Algo parecido, aunque en un tono más afectivo se repite en Is 44,1-2: Mas ahora escucha, Jacob, siervo mío, Israel, a quien yo he escogido. Así dice el SEÑOR que te creó, que te formó desde el seno materno, y que te ayudará: "No temas, Jacob, siervo mío, ni tú, Jesurún, a quien he escogido. Por otra parte, la elección de Israel se suele asociar con la liberación de la esclavitud de Egipto para convertirlos en su pueblo (Dt 4,20. 32-34; 9, 26-27; Lv 11,45; 22,33, etc). Por poner un ejemplo, citemos a Am 9,7 que es interesante porque es a la vez una critica a las tendencias que separaban al pueblo de Israel de otros pueblos: ¿No sois vosotros para mí como hijos de Etiopía, oh hijos de Israel? -- declara el SEÑOR. ¿No hice yo subir a Israel de la tierra de Egipto y a los filisteos de Caftor y a los arameos de Kir?  Como sea, la cuestión es que la elección al asociarse con la liberación de Egipto, se asocia también con las distintas alianzas que han unido a Dios con los patriarcas hasta Moisés. La Alianza con Abraham, a pesar de ser íntima y personal, presenta una promesa incondicional a través de la cual Dios elige y bendice a Abraham prometiéndole una descendencia larga y la tierra de Canaán (Gn 12,1-3; 17, 2-14).Uno podria pensar que la fe de Abraham es el punto de partida  (Gn 15,6), sin embargo, la fe de éste aparece como una consecuencia a la elección de Dios y a su promesa incondicional de hacer de él una gran nación, de bendecirlo a él y a su nombre (Gn 12,2ss; 26,5). En la Alianza Sinaítica, que ya no es personal sino pública y formal, se establece un contrato entre Dios e Israel con mutuas promesas y obligaciones (Ex 19,5-8; Dt 26, 16-19).  La elección de Israel, entonces, se fundamenta en las promesas incondicionales de Dios a Abraham, y que luego se repetirán con Isaac y Jacob (Dt 4,37; 7,8; 10,15), y en definitiva en el amor que Dios siente por los patriarcas (Dt 4,31). La elección implica, por lo tanto una relación de amor entre Dios y su elegido (Dt 7, 6-8). Lo mismo con la tierra de Canaán que es dada como don para el pueblo: No es por tu justicia o lealtad de tu corazón el porque vas a ir a ocupar esa tierra: sino por la maldad de esas naciones que el Señor tu Dios ha dispuesto delante tuyo esta tierra para cumplir con la promesa que el Señor hizo en juramento a tus ansestros, a Abraham, Isaac, y a Jacob (Dt. 9,5).  La alianza implica elección y opciones dramáticas: Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia, (Dt 30,19 ). La elección pasa, entonces de ser arbitraria a ser mutua y responsable. Entre las metáforas que describen esta relación está la parental y la marital. La primera destaca la fidelidad a toda costa de Dios, que como padre acoge y perdona sin fin a pesar que puede castigar (Os 1,10; Is 54,8; 59,2). La segunda apunta más a las responsabilidades de Israel como agente adulto de esta relación (Is 54,5; Jr 31,31-33; Os 2,19-20). La desobediencia a la Alianza, esto es, caminar tras otros dioses, resulta en castigos muy serios tales como el que Dios de a lo israelitas a sus enemigos o que los expulse de su tierra (Lv 26,14ss; Dt 28, 15ss; Jr 7,21-23; Os 8,1ss; 10, 1-4; Am 5,7-15; 21-4; Hab 2,8-12). El arrepentimiento implica el retornar a Dios (Os 14,1-7) y el volver a la tierra (Am 9,14-15), vengándose contra sus enemigos (Dt 30, 1-8; Is 60, 21; 63, 6-9) y poseer la tierra para siempre (Is 60,21; Ez 36,28).  En este contexto de arrepentimiento y plenitud adquiere importancia el concepto de una Alianza renovada a través de la cual Dios transforma el corazón de Israel (Is 54, 7-10; Jr 31, 31-34; Ez 18,30-31). Otro aspecto importante en esta renovación es el resto de Israel qu permanece fiel a la Alianza y del cual depende la fidelidad de las promesas de Dios (Is 10,21-22; Jr 5, 9-10; Ez 14,22; Am 3,12; 4,11). Para más detalles: The Jews as a Chosen People, Tradition and Transformation.  p.9-17

sábado, 10 de septiembre de 2016

Alianza: Elección y Misión

Veamos el siguiente pasaje del Dt (4, 19-20): No sea que levantes los ojos al cielo y veas el sol, la luna, las estrellas y todo el ejército del cielo, y seas impulsado a adorarlos y servirlos, cosas que el SEÑOR tu Dios ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos. Pero a vosotros el SEÑOR os ha tomado y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis pueblo de su heredad como lo sois ahora. El pueblo de Israel se distingue de los demás pueblos también porque tiene una misión, el ser el pueblo de Dios. Esta misión se explicita por ejemplo en Is 43, 21: El pueblo que yo he formado para mí proclamará mi alabanza. O veamos Is 43,10: Vosotros sois mis testigos -- declara el SEÑOR -- y mi siervo a quien he escogido, para que me conozcáis y creáis en mí, y entendáis que yo soy. Antes de mí no fue formado otro dios, ni después de mí lo habrá. También es oportuno Is 49,3: Tú eres mi siervo, Israel, en quien yo mostraré mi gloria. Más interesante es la misión en Is 49,6 (Gn 12,3): Poca cosa es que tú seas mi siervo, para levantar las tribus de Jacob y para restaurar a los que quedaron de Israel; también te haré luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra. Consideremos también Ez 36, 23ss: 'Vindicaré la santidad de mi gran nombre profanado entre las naciones, el cual vosotros habéis profanado en medio de ellas. Entonces las naciones sabrán que yo soy el SEÑOR' -- declara el Señor DIOS -- 'cuando demuestre mi santidad entre vosotros a la vista de ellas. La elección implica, por lo tanto, una misión en vista a los gentiles.  Ver también Is 55, 4-5 o Dt 4, 5-8. En todos estos ejemplos, todas las naciones reconocerán al final de los tiempo al Dios de Israel y le adorarán: Is 2,3; 51,  4; 56,7; 66, 18-19; Jr 1,5; Am 9,7. Algo parecido, pero con un tono más intimista, Filón de Alejandría define la misión-identidad de Israel como el pueblo que  contempla a Dios, una virtud que ninguna otra nación puede adquirir (Immut 143-144; Cong 51; Som ii,173; Legat 4). Para Filón otra misión de Israel es el honrar a Dios a través de la Ley de Moises (Decal 98) y consagrarse como ejemplo o modelo para otras naciones al modo sacerdotal, es decir actuando en forma sabia y justa y llevando bondad a las demás naciones (Mos i, 149; Abr 98).  Todas estas características que definen a Israel ya estaban prefiguradas en los patriarcas (Abr 56-58, 275-276) quienes no sólo contemplaron a Dios sino que vivieron una vida virtuosa. Por ejemplo en Abr 79-80: Él en su amor por la humanidad, cuando el alma vino en su presencia, no se dio vuelta, sino que fue derecho a encontrarse con ella y a revelar Su naturaleza, tanto cuanto la capacidad de contemplar del visionario le permitía. Por eso no se nos dice que el sabio vio a Dios, sino que Dios fue visto por él. Porque es imposible que cualquiera pueda por sí mismo aprehender al verdaderamente Existente, sin que Éste se revele y manifieste por si mismo. Por otro lado, también existen textos donde la elección de Israel supone un desenlace diferente, esto es, la aniquilación de las naciones paganas como es el caso de Is 33,12: Y los pueblos serán calcinados, como espinos cortados que son quemados en el fuego. También Is 40,17: Todas las naciones ante Él son como nada, menos que nada e insignificantes son consideradas por Él. Is 63, 6: Pisoteé los pueblos en mi ira, los embriagué en mi furor y derramé su sangre por tierra. Otros ejemplos, Jr 46-50 y Ez 25-30.

jueves, 8 de septiembre de 2016

La preeminencia de la Torá sobre la familia

Una cuestión práctica que podía surgir en la vida del rabino era cómo combinar el estudio con la vida marital. El problema ya se presenta en el TestPatriarcas donde se dice que hay un tiempo para las relaciones con la esposa y un tiempo para la abstinencia para dedicarse a la oración (Test.Neft 8,8)La mayoría de los rabinos en el período tinaítico sostenían que lo que convenía era primero gastar años estudiando la Torá para luego contraer matrimonio.  Y es que diría R. Johana, ¿Puede acaso uno dedicarse al estudio de la Tora como una piedra de molino atada al cuello? (bKiddushin 29b). En Babilonia veían el problema práctico de otra manera, el joven no podría dedicarse al estudio de la Torá con las urgencias sexuales propias de la edad. Es conveniente, dirán, que el joven primero se case para luego dedicarse todo el tiempo al estudio de la Torá (bKiddushin 29b). Y es que tenemos el caso de la Misná que permite que el estudiante deje a su mujer por 30 días para dedicarse al estudio, incluso sin su autorización (mKetubot 5.6). Otra historia más extrema la encontramos en 3.bKetubot 62b-63a: R. Aquiba era pastro de Kalba Sabu´a. La hija de éste último vio que Aquiba era modesto y bueno. Entonces le dijo: "¿si yo me comprometo contigo irás a estudiar a una casa de estudio? El asintió. Ella se comprometió con él en secreto, y le envió lejos a estudiar. Su padre escuchó sobre la promesa que su hija había hecho, y la expulsó de su casa y le obligó a renunciar a sus bienes. Mientras tanto Aquiba fue y se sentó en la casa de estudio por 12 años. Cuando regresó trajo consigo 12,000 estudiantes. Escuchó, entonces, a un hombre viejo hablándole a la mujer, "¿Cuánto más tiempo vivirás la vida de triste viuda?". Ella respondió: "Si él pudiese escuchar mis palabras, el podría ir a estudiar otros doce años". Él pensó, "yo estoy actuando con su permiso".  Entonces él regresó y se sentó en la casa de estudio por otros 12 años y cuando regresó trajo consigo 24,000 discípulos. Su mujer escuchó que su marido había regresado y salió a saludarlo. Sus vecinas le dijeron: "lleva algo presentable para vestir". Ella contestó: "Un hombre justo conoce las necesidades de su bestia (Prov 12,10)". Cuando ésta le encontró, cayó rostro en tierra y le besó sus pies. Los discípulos de R. Aquiba trataban de apartarla, pero él les dijo: "Dejadla. Lo que es mio y lo que es vuestro le pertenece a ella". Su padre escuchó que un gran hombre había llegado al pueblo. Dijo: "Iré a verlo, tal vez pueda anular el voto que hice de privar a mi hija de sus posiciones". Fue donde Aquiba y éste le dijo: "¿Estaba condicionado tu voto al hecho que ella se casase con un gran hombre?". El dijo: "Incluso si su marido supiese un sólo capítulo o un sólo voto, yo no habría hecho el voto". R. Aquiba dijo:"Yo soy tu yerno". Kalba Sabu´a cayó rostro en tierra, le besó sus pies, y le dijo la mitad de sus posiciones.   Pero sin duda hay historias donde se muestra la ausencia de la casa familiar por mucho más tiempo para dedicarse al estudio de la Torá. El estudio de la Torá tenía preeminencia también sobre las relaciones familiares. R. Joseph, el hijo de Raba, fue enviado por su padre para estudiar con R. Joseph. Se pusieron de acuerdo en un período de 6 años para él. Cuando pasaron tres años y la fiesta del Yom kippur estaba cercana, R. Joseph, el hijo de Raba pensó: "Voy a ir a visitar a los miembros de mi familia". Su padre escuchó sobre la inminente visita de su hijo. Entonces tomó un arma y fue a confrontarlo. Le reprochó: "¿Recuerdas acaso a tu prostituta?". Ellos se vieron envueltos en peleas que les impidió comer la cena final antes del inicio del ayuno (bSukkah 52a). Otro ejemplo interesante es la siguiente historia: Si su objeto perdido y el objeto perdido de su padre necesitan ser recobrados, su objeto perdido tiene precedencia. Si su objeto perdido y el objeto perdido de su maestro necesitan ser recobrados, su objeto perdido tiene precedencia. Si el objeto perdido de padre y el de su maestro necesitan ser recobrados, entonces el del maestro tiene precedencia porque su padre lo trajo al mundo, pero su maestro le enseñó su sabiduría y le abrió las puertas al mundo venidero (mB.M. 2.1) (Sefer Hasidim codified by R. Moses Isserles en YD 242. 34) (p. 48n. 224). Aquí está claro que existe una precedencia entre las relaciones maestro-discípulo que padre-hijo. Y es que quien enseña la Torá es quien le ha dado la vida al discípulo (n. 225). Para más detalles: Holy Men and Hunger Artists, p. 42-53.

martes, 6 de septiembre de 2016

El "resto" para Pablo (Rm)

La palabra resto (λειμμα) aparece por primera vez en Rm 9,27 y luego en 11,6. Pablo ocupa este término para convencer a la audiencia de que su interpretación de la historia, y especialmente del por qué la mayoría de los judíos, no han adherido a Jesús como Mesías. El resto es una expresión que tiene un claro significado teológico en la historia de Israel. Se refiere a una minoría de judíos fieles en relación a una mayoría que ha abandonado la Alianza y que Dios usa para hacer que Israel (esa mayoría infiel) regrese. La cuestión no reside en la fidelidad de Dios, o en que Éste amenace abandonar las promesas que alguna vez le hizo a Israel. La idea del resto se relaciona con el medio que utiliza Dios, después de castigar a Israel por su infidelidad a la Alianza, para restaurar a Israel como un acto de misericordia. Esta idea del resto la encontramos también en el CD donde sirve para validar la historia de la comunidad en el sentido que esta se identifica con el resto fiel que fue al exilio en Babilonia. En CD-A I 1-5; 10-11 leemos porque cuando fueron infieles al abandonarlo (a Dios), él ocultó su rostro de Israel y su santuario y los entregó a la espada. Pero cuando recordó la alianza de los primeros, preservó un resto para Israel  y no los entregó a la destrucción...Y Dios consideró sus obras porque le buscaban con corazón perfecto, y suscitó para ellos un Maestro de Justicia para guiarlos en el camino de su corazón. La comunidad se identifica con este resto y toda persona ajena a ella es despreciado por Dios. Entonces Israel está dividido en dos partes, el resto y los que violan la Alianza (I 13-21). El resto son aquellos que se mantuvieron firmes en los preceptos de Dios, con los que quedaron de entre ellos, Dios estableció su alianza con Israel por siempre, revelándose las cosas escondidas (misterios) en las que había errado todo Israel: sus sábados santos y sus festividades...Y construyó para ellos una casa segura en Israel, como no la ha habido desde los tiempos antiguos ni hasta ahora. Quienes se mantienen firmes en ella, tendrán la vida eterna, y toda la gloria de Adán es para ellos. La idea del resto también stá presente en el 4 Ezra donde Dios había hecho con Abraham una alianza eterna prometiéndole que no abandonarías nunca su linaje (3,15). Esta alianza se enfatiza en el Sinaí: Y sucedió que cuando Tú hiciste salir a su linaje de Egipto  y lo trajiste al monte Sinaí, inclinaste los cielos, estableciste la tierra, conmoviste el orbe, hiciste temblar los abismo, alarmaste al mundo, y tu Gloria pasó por las cuatro puertas (3, 17-19). La elección de Israel fue en medio de toda una multitud de naciones (5, 28) y sin embargo luego de la destrucción de Jerusalén y su templo reina la desolación total. Y ahora Señor, he aquí que estas gentes, que son reputadas como nada, nos dominan y devoran. Y en cambio, nosotros, tu pueblo, a quien llamaste primogénito, unigénito, emulador, carísimo, hemos sido entregados en sus manos. Y, si en favor nuestro ha sido creado el mundo, ¿cómo no poseemos al mundo como nuestra heredad? ¿Hasta cuándo esta situación? La salvación es para un resto: El Altísimo hizo este mundo a causa de muchos, pero el mundo futuro a causa de pocos (8,1).  Este resto no es otro que aquellos que se han mantenidos fieles en la tierra de Israel para cuando llegue el Mesías, librará al resto de mi pueblo con misericordia, a los que fueron salvados dentro de mis confines, y los alegrará hasta que llegue el fin, el día del juicio del que te he hablado desde el principio (12,34). Pablo, por su parte, utiliza por primera vez el resto en Rm 9,27-28 citando a Is 10,22-23: aunque fuera tu pueblo, Israel, como arena del mar,   sólo un resto volverá a él;    la destrucción decretada rebosa justicia. El Señor va a cumplir en medio de la tierra la destrucción decretada. La segunda vez es en Rm 11,5: Del mismo modo, hoy queda un resto, por elección gratuita. La situación crítica que se presenta es que una gran cantidad de gentiles han aceptado a Jesús como Mesías, lo que no ha sucedido con los judíos. Para Pablo (Rm 9,6-13) esto no quiere decir que Dios haya fallado o que no haya sido fiel a sus promesas. Lo quiere decir es que la gran mayoría de Israel nunca estuvo en los planes de Dios como elegidos. Dios salva a través de un resto. La mayoría de Israel sólo se fundamenta en su propia justicia (Rm 9,30-10,21), pero la Ley en verdad solo se completa en Cristo. En definitiva se trata de un misterio: no todo aquel que se considera Israel es en verdad Israel.  Así, por ejemplo, si bien tanto Isaac como Esau eran israelitas, el primero fue elegido y no así el segundo. De allí la cita de Is 10, 22-23. En Rm 11, 2-6 Pablo aclara, Dios no ha rechazado al pueblo que había elegido. Ustedes conocen lo que cuenta la Escritura de Elías, cómo suplicó a Dios contra Israel: Señor, han matado a tus profetas, han demolido tus altares; quedo yo solo, y me buscan para matarme. ¿Qué le responde el oráculo?Me he reservado siete mil hombres que no han doblado la rodilla a Baal. Del mismo modo, hoy queda un resto, por elección gratuita. Ahora bien, si es gratuita, no se debe a las obras, porque entonces no sería gratuita. A diferencia del resto en el relato de 1Re que se habían mantenido fieles a la alianza, el resto para Pablo lo es sólo por la gracia de Dios. Todo se encuadra en el plan de Dios: Quiero, hermanos, que no ignoren este secreto, para que no se tengan por sabios: el endurecimiento de una parte de Israel durará hasta que la totalidad de los paganos se incorpore. Y entonces todo Israel se salvará, según lo escrito: De Sión saldrá el liberador para alejar los crímenes de Jacob. Y ésta será mi alianza con ellos cuando perdone sus pecados (Rm 11,25-26). Para más detalles:  "Who is the Righteous Remnant in Romans 9-11?", Shayna Sheinfeld, Paul the Jew, pos. 569-819

sábado, 3 de septiembre de 2016

Exégesis Rabínica: trabajar o estudiar.

Veamos una relación difícil que nace de la realidad práctica del rabinismo. ¿Qué es más importante el estudiar la Tora o las buenas obras? De esta realidad se trata de fundamentar cada posición a través de algún texto bíblico. El primero es Dt 11, 13-14: Y sucederá que si obedecéis mis mandamientos que os ordeno hoy, de amar al SEÑOR vuestro Dios y de servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, Él dará a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía, para que recojas tu grano, tu mosto y tu aceite. Aparece a continuación la discusión dialéctica: ¿Por qué se dice esto? Porque se dice en todos lados en las escrituras, "Este libro de la ley no se apartará de tu boca...[sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito] (Jos 1,8), uno puede pensar que la Escritura hay que tomarla de manera textual. Entonces las Escrituras dicen "para que recojas tu grano" (Dt 11,14)- la Torá habló de acuerdo a la manera del mundo. Estas son las palabras de R. Ismael. Y entonces encontramos la réplica de R. Simeon b. Yohai quien dice: El problema no tiene fin; si uno cosecha al tiempo de la cosecha, ara al tiempo de arar, trilla al momento del aire seco, y avienta cuando hay una briza, ¿cuándo el hombre va a poder estudiar la Torá? Sólo cuando Israel hace la voluntad de Dios, su trabajo es realizado por otros (los gentiles), como la escritura lo dice: " Se presentarán extraños y apacentarán vuestros rebaños, [e hijos de extranjeros serán vuestros labradores y vuestros viñadores] (Is 61,5). Desde otra perspectiva cuando Israel no hace la voluntad de Dios entonces tiene que hacer su propio trabajo; no sólo eso, sino que tienen que hacer el trabajo de otros como dicen las Escrituras: "por tanto servirás a tus enemigos, [los cuales el SEÑOR enviará contra ti, en hambre, en sed, en desnudez y en escasez de todas las cosas; Él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello hasta que te haya destruido]"(Dt 28,48). (Sifre Dt, Pisque 42 (90); bBerakhot 35b).

El modo de pensar es entonces el siguiente: se presenta una situación práctica que hay que resolver, la relación entre el estudio y el trabajo. La torá no tiene una solución concreta, y es que no puede responder a cada situación que la realidad plantea. ¿Qué se hace? Se escudriña y se hace dialogar dialécticamente las escrituras. Se parte con Dt 11, 13-14 que R. Ismael interpreta de manera ingenua: Dios va a bendecir a su pueblo quien al momento que trabaja se dedica a estudiar la Torá. Por supuesto que este argumento también tiene bases escrituristas: Jos 1,8. Simón B Yohai´s es más audaz en su interpretación: la verdadera recompensa de Dios se dará cuando los gentiles trabajen para Israel y ésta pueda dedicarse al estudio de la Tora. Y es que para este rabino el trabajo manual es en sí mismo parte del castigo divino resultado de la desobediencia de Adán. ¿Cómo puede recompensar Dios al hombre al mismo tiempo que lo castiga (dándole trabajo)? Y es que de acuerdoa  Sifre Dt Pisqa 41 (87) se dice: Y para servirle-esto significa estudiar. Tú dices que es estudiar;  y tal vez lo es, pero se refiere a una labor (servicio) físico? Mirad, las Escrituras dicen: "Entonces el SEÑOR Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara  (לְעָבְדָ֖הּ)y lo cuidara ( וּלְשָׁמְרָֽהּ) (Gn 2,15). ¿Pero qué tipo de cultivo (servicio) había en el pasado, antes que la humanidad fuera castigada con la maldición de "Con el sudor de tu rostro comerás el pan"(Gen 3,19) y fueron expulsados del Jardín, y que tipo de cuidado había allí en el pasado? Mirad, aprender que לְעָבְדָ֖הּ y לְשָׁמְרָֽהּ significan el cumplir los mandamientos [y por lo tanto en Dt 11, 13 לְעָבְדָ֖הּ también significa "estudiar".